12 agosto, 2015

Running de montaña: Un modo de hacer turismo en plena forma

trail running

También conocido como Trail running, esta modalidad de carrera deportiva, se desarrolla por zonas montañosas, o caminos adaptados para el senderismo, por corredores de todas las edades. En el mes de verano es ideal practicarlo solo, o en compañía de los tuyos, en las zonas más frescas de nuestro país y manteniéndonos a la sombra, gracias a la vegetación existente en casi todo momento.

Running de montaña, otra forma de correr

En el artículo de hoy de segurosDEPORTE, queremos contarte un poco más acerca del running de montaña, así como darte los mejores consejos para practicar este deporte de la forma más segura, divertida y beneficiosa.  El running está de moda así que… ¡Ponte las zapatillas y a correr!

La práctica del Trail Running

La modalidad de Trail running surge para realizar un entrenamiento que aporte una mayor resistencia a nuestro ritmo de carrera, además de ofrecernos un paisaje relajante y propicio para la desconexión a nuestro alrededor.

Es fundamental, durante su práctica, mantenerse siempre hidratado y portar con nosotros un mini kit de emergencias. Del mismo modo, en modalidades de nivel profesional es recomendable contar con un Seguro que nos de Cobertura en caso de tener un traspiés en nuestra carrera.

Debes de tener en cuenta las zonas de subida más pronunciadas: En ellas el ritmo de carrera será más difícil de mantener y lo más importante es hacerse con un ritmo constante hasta completar el tramo y acelerar la velocidad. Los desniveles pronunciados necesitan ser afrontado con un paso corto y con el menor impulso posible, levantando los pies del suelo a una distancia minúscula. Además, nos impulsaremos con un movimiento de tronco y brazos, traccionando con las manos sobre nuestras rodillas y manteniendo el torso elevando favoreciendo la respiración.

En los trayectos con desnivel medio, es aconsejable mezclar diferentes técnicas de running de montaña: Corriendo con zancada corta, corriendo con mayor velocidad o intercalando caminar-correr. El movimiento de brazos debe de ser moderado, permaneciendo estos casi pegados al tronco, y el tórax se mantendrá erguido, para favorecer tanto la respiración como la velocidad de carrera.

Es importante permanecer atento a las ramas, piedras u otros obstáculos que podríamos encontrar en la montaña y que podrían desequilibrarnos haciéndonos caer.

Para las zonas con desnivel suave, cuya presencia en abundancia es especialmente recomendada para aquellos que están iniciándose en el running de montaña, el corredor deberá mantener un ritmo constante pero elevado, para trabajar la resistencia y buscando buenos apoyos para no perder tracción a la hora de esquivar y salvar obstáculos naturales del recorrido.

Por último, en las zonas de descenso es recomendable bajar con pisad corta y rápida. En función del grado de pronunciación de la pendiente se buscarán agarres con los brazos o posiciones que favorezcan el equilibrio del corredor. También se practicarán técnicas de derrapaje y podrán alternarse pequeños saltos controlados, en caso de un terreno con múltiples obstáculos.

Además, recuerda hacer running de montaña con un equipamiento textil adecuado y un calzado deportivo diseñado para esta actividad. De esta forma mejorarás tu rendimiento y reducirás, en gran medida, el riesgo de padecer cualquier posible lesión.